Principales ocupaciones
de la Población Económicamente Activa del municipio La actividad
ampliamente predominante en San Lucas Tolimán es la agricultura.
Según Investigación de campo del Centro de Estudios
para el Desarrollo de los Pueblos -CENDEP- en 1,998 en la Cabecera
Municipal, el 42% de las familias se sostienen económicamente
de la agricultura: el 23.3% como pequeño y mediano agricultor
y el 20.9% como jornaleros que ofrecen su mano barata en la producción
agrícola, combinando sus ingresos en monetarios y/o en especie.
El segundo sector corresponde a los profesionales con un 16.3%,
siendo la profesión más común la de Maestro
de Educación Primaria. Le siguen, con un 9.3% los que se
dedican a las actividades artesanales o de confección de
ropa, el 8.1% trabajan como albañiles, el 7% trabajan en
servicios no calificados (guardián forestal, valuador, conserje
o cartero). Finalmente, un 6% se dedican al comercio y el resto
en proporciones poco significativas son: transportistas o ayudantes
de transportes, técnicos en reparación de electrodomésticos,
carpinteros, plomeros, etc.
En el área rural del municipio,
era y sigue predominando la agricultura, casi todas las familias
se dedican a ella como pequeños minifundistas o jornaleros,
en ocasiones combinan ambos papeles. Además complementan
sus ingresos con otras actividades como son la crianza de animales
y la artesanía.
Sector Agropecuario y
Forestal
En el
municipio predominan los monocultivos, especialmente de café
así como de granos básicos: maíz y frijol,
además se cultivan en pequeña escala los frutos como
el aguacate, tomate, güisquil, jocote y chile pimiento. En
el municipio existe una diversidad de cultivos, terreno adecuado,
mano de obra suficiente, pero carece de fuentes de agua.
La tecnificación de la
agricultura en San Lucas Tolimán ha ido aumentando, principalmente
en el uso de insumos agrícolas en todos los centros poblados
el 90% para control de plagas. La única infraestructura agrícola
disponible en el municipio son 5 beneficios de café, los
cuales convierten el café en cereza en pergamino, lo cual
mejora su comercialización, los beneficios son propiedad
de la Cooperativa San Lucas, actualmente es manejado por la asociación
de caficultores, uno en la comunidad El Porvenir y tres privados
en la Finca Santa Teresa, Finca Pampojilá y Finca Santa Alicia,
los cuales también ofrecen sus servicios a otros productores.
En cuanto a otro tipo de infraestructura como pueden ser mini riego
o centros de acopio no existen en el municipio a pesar de su gran
potencial para la diversificación de cultivos y la comercialización
de productos agrícolas.
El 54% de los pequeños
agricultores se dedican a la producción del maíz y
frijol para autoconsumo, el resto lo venden en pequeñas proporciones
o parte de lo almacenado cuando necesitan un ingreso monetario.
Las frutas son vendidas por los productores en el mercado local.
El café es el único producto que comercializan en
mayor escala por medio de intermediarios los cuales son los que
determinan los precios y obtienen mayores ganancias. Actualmente
este producto está en crisis por la competencia en el mercado
internacional procedente del Sudeste Asiático. El auge de
la venta de este producto se produjo entre 1,996 y 1,998 que alcanzó
a Q200.00 el quintal de cereza, a partir de 1,999 los precios bajaron
paulatinamente, en el 2,001 bajó a Q40.00, es decir cinco
veces menos que tres años antes. Este hecho ha influido muy
negativamente en la economía de los sanluqueños por
ser el único producto que les proveía ingresos monetarios.
En aspectos pecuarios, la mayoría
de las familias cuenta con aves de corral, principalmente pollos
y en menor medida patos y/o chompipes. Además, en la mayoría
de comunidades se encuentran cerdos. En fin, una comunidad se dedica
a la crianza de ganado vacuno y en otra se realizan actividades
de piscicultura y pesca. Además algunas comunidades han sido
beneficiadas por créditos pecuarios, los cuales no siempre
han sido acompañados de asesoría técnica por
lo que su nivel de incidencia no ha sido el deseado. Es decir, la
actividad pecuaria es un complemento de la economía familiar
y no la actividad principal de las mismas.
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