| BREVE
HISTORIA DE SAN MARTIN JILOTEPEQUE |
La actual villa de
San Martín Jilotepeque tuvo sus antecedentes históricos
en el periodo post clásico maya del siglo XIII ó
sea cuando se produjo la diseminación de esta cultura
por el sur del departamento de Peten.
En el “Titulo Jilotepeque,” señala que los habitantes
del primer asentamiento ocurrió en “Jilotepeque Viejo”,
a donde llegaron los Chajomas provenientes de Joyabaj. Ya
establecidos los Chajomas en Jilotepeque Viejo se les conoce
también con el nombre de Acajal Wuinak o sea “Pueblo
de Abejas o Colmenas.”
En este lugar de Jilotepeque viejo, la ciudad alcanzo gran
desarrollo convirtiéndose en un centro estratégico
de los Kaqchikeles, en donde se destacan tres parcialidades:
Acajal, Cajota, Kaqchikel, según el titulo de Jilotepeque.
El pueblo sigue creciendo y a la venida de los españoles
en 1524, Xilotepec Viejo vivía una de sus mejores
épocas, con organización, trabajo y disciplina.
Jilotepeque Viejo
fue ubicado a pocos kilómetros de la confluencia
de los ríos Pixcayà y Motagua, en el extremo
noroeste de departamento de Chimaltenango, localizado sobre
una meseta ondulada de mas de ochenta metros de altura,
fue el escenario de asentamiento humano Kaqchikel
Debido a su conformación
llega a constituirse en una fortaleza natural difícil
de escalar de ahí que cuando en 1525 Pedro de Alvarado,
recibiera un refuerzo de españoles se decidera a
la realización de la campaña militar de asalto
a la fortaleza de Jilotepeque Viejo. El capitán Gonzalo
de Alvarado, los cabos Alonso de Ojeda, Luis de Vivar y
Hernando Chávez, así como el soldado García
de Aguilar, recibieron el encargo de conquistador de Guatemala
para someter a esta indómita región, contando
con la ayuda de muchos habitantes de Jilotepeque Viejo,
les revelaron a los conquistadores la única entrada
a esos dominios “La Senda Sagrada.”
Arcabuces, lanzas,
caballos, corazas y otros elementos puestos en juego para
realizar el más elevado de los combates. Escalamiento
dificultoso, no solo por lo empinado del terreno. Sino porque
lluvia de piedras y flechas caían sobre los conquistadores.
El asedio duro regular tiempo hasta que finalmente son dominados
no sin antes libra cruentas luchas. Al entrar los españoles
a Jilotepeque Viejo, tomaron como rehenes a quienes aun
quedaban, quemaron a los principales de este centro estratégico
centro militar, Los Kaqchikeles que sobrevivieron a esta
masacre huyeron y dentro de lo que es el territorio de San
Martín Jilotepeque, fueron fundados pequeños
asentamientos humanos ya sea en lo que hoy se conoce como
las aldeas Estancia de San Martín Estancia de la
Virgen, Quimal, Choatulún Chijocon, Patzaj, Las Escobas,
Varituc, El Molino, Xjuyu, en donde dejaron huella de su
paso; finalmente se establecieron en el actual valle que
se conoce con el nombre de Paz y Amor, en donde encontraron
características especiales, por un lado la defensa
de los vientos del norte ye oriente, en el valle que se
sitúa entre los cerros El Pelón o Reformador,
Los Conejos y La Cruz.
Por otro lado la situación envidiable del valle,
ubicando entre dos ríos no muy caudalosos, El Frió
y el Cucuyá con nacimientos de agua de donde se abastecían.
Aparte de ello, la planicie necesaria para establecer y
construir sus viviendas.
Por transmisión oral de generaciones, se tiene conocimiento
que el 11 de noviembre de 1545, inicialmente los españoles
de aquel tiempo reconocieron el asentamiento del pueblo
a cual dieron el nombre de San Martín Jilotepeque
en honor al San Martín de Tours y le dejaron como
apellido el nombre españolizado de Jilotepeque, para
que quedara parte de lo que antaño fue el nombre
de Jilotepque viejo.
La vida del pueblo
continua, nuevas construcciones urgen, especialmente de
adobe y techo de teja, sus habitantes conforman un lugar
en donde se respira paz. Sin embargo el pueble es remecido
por temblores al igual que casi todo el territorio nacional,
de esa forma se llega al aciago 4 de Febrero de 1976 cuando
un fenómeno telúrico de grandes dimensiones
le sacude violentamente, se mueven las entrañas mismas
y el pueblo de San Martín Jilotepeque, de corte colonial
cae por los suelos, se pone al descubierto todas sus interioridades,
la destrucción es de un 99.99% la perdida de vidas
humanas es de mas de cuatro mil, cientos y cientos de heridos
y mucha desolación, duda, incertidumbre y pena.
Los pobladores poco a poco salen de su asombro y con verdadero
valor y estoicismo se inicia la reconstrucción, se
vislumbran los primeros trabajos de construcción
de casas hechas por paredes de block, techo de lamina, piso
de cemento, olvidando el calicanto, paredes de adobe, techos
de teja y piso de ladrillos de barro cocido.
La palabra Xilotepec viene de la voz Nahuatl que significa:
Xilotl: maize tierno o elotes y Topetl: cerro o sea CERRO
DE MAIZ TIERNO, otros señalan que la palabra Xilotepec
proviene de la lengua Otomí y que significa diosa
de las mieces. Poéticamente se le ha llamado CUNA
DE LOS LAMENTOS MATERNOS. |