Entrevista con
Jerónimo Navarro,alcalde de Ixchiguán, San Marcos

   

«A un mes no hemos recibido un tubo o un chorro, a un mes no conocemos un plan de reconstrucción, a un mes la gente está desesperándose y haciendo presión en la municipalidad »

 
    Navarro explicó cómo la pobreza extrema de las comunidades de Ixchiguán se convirtió en su mayor vulnerabilidad ante las lluvias de Stan. Según informó, ya han diseñado un plan de reconstrucción municipal, pero todavía no han recibido apoyo concreto del Ejecutivo a sus solicitudes urgentes. En medio del gran problema que significa tener entre 12 y 13 mil personas sin agua, y otras tantas incomunicadas se a avivado el conflicto limítrofe con comunidades de Tajumulco, de las cuales han soportado reiteradas agresiones.


 
¿Cómo golpeó el la tormenta tropical «Stan» a Ixchiguán?

   Cuando uno llega a Ixchiguán parece que nada hubiera ocurrido. Nuestro dolor está escondido en la parte sur, donde fueron azotadas 18 comunidades, y dos más en la parte oriente del municipio, ambas pobladas por personas extremadamente pobres.

¿Cómo resumiría las pérdidas?

   Tenemos hasta ahora que lamentar nueve muertos confirmados en el municipio.

   Hay 192 casas completamente destruidas y 200 semidestruidas. Todavía no tenemos un recuento de las casas que están en riesgo. Estas son las casas que están cerca de donde hubo deslaves, o casas que no cayeron pero están completamente rajadas. Donde muchas de las tierras se deslizaron.

¿Y en cuanto a la infraestructura pública cuáles son los daños?

   Pues están inservibles 25 proyectos de agua potable. Tenemos 24 comunidades sin agua, es decir, entre 12 mil y 13 mil personas.

   A estas alturas todavía tenemos caseríos aislados, Las Flores, San Juan de Los Altos, ambos aislados por 2 kilómetros y 2.5 kilómetros de caminos dañados, respectivamente. Otro camino que nos comunica con Tejutla también resultó dañado, y fue un proyecto que yo recibí un día antes de que comenzaran a registrarse daños por la tormenta.

    Hay gente abriendo las carreteras con azadones y piochas, pero hay rutas en donde hubo que cambiar por completo los trazos en las partes dañadas.

¿Cómo ha sido la respuesta del gobierno central?

   Estamos esperando ayuda del gobierno central, hasta ahora sólo han llegado a hacer diagnósticos y no han llevado nada, quisiéramos que nos dijeran «vamos a apoyar con esto en determinada cantidad», para que nosotros comencemos a buscar el financiamiento que falte, pero todavía no hay nada concreto.

    No tenemos maquinaria propia en el municipio, hemos alquilado algunas máquinas para rehabilitar los caminos, pero hasta el momento nada del gobierno central. Hemos hecho gestiones en gobernación y en el Consejo Departamental de Desarrollo (CODEDE) y estamos a la espera.

¿Pero cuál ha sido la respuesta del gobierno central cuando ustedes han hecho sus gestiones?

   Nos han dicho que esperemos. Hoy (31 de octubre) hubo reunión en el CODEDE, y aproveché para decir que a un mes no hemos recibido un tubo o un chorro, a un mes no conocemos un plan de reconstrucción, a un mes la gente está desesperándose y haciendo presión en la municipalidad para que resolvamos sus problemas, pero no alcanzamos a tanto. Creo que la gente tiene razón, ya esperaron suficiente.

¿Y les han dicho si cuentan con recursos para apoyarles?

   Del gobierno central lo que sabemos es lo que ha sido publicado en las noticias: que hay dinero y otros recursos de apoyo, que no llegan a las comunidades que lo necesitan lo más pronto posible. Eso contribuye a la frustración de las personas, porque piensan que somos nosotros los que no estamos haciendo una buena gestión del apoyo, y sí lo hemos pedido, como le digo.

¿Tienen ya un plan de reconstrucción en su municipio?

   Hemos diseñado un plan de atención a la calamidad, que tiene cinco ejes principales.

   El primero es trabajar la parte de la participación ciudadana, para que la gente sepa que el problema es de todos y que participe en todo, desde la planificación, la ejecución, hasta la auditoría social de los que se haga. Para esto se integró una coordinadora en la cual participan todas las iglesias, representantes de los Consejos Comunitarios de
Desarrollo (COCODES), Organizaciones no Gubernamentales (ONG´s) con presencia en el municipio, y la única persona de la municipalidad directamente involucrada soy yo.

   El segundo eje es trabajar con los líderes para tratar el gran problema de la hambruna que nos espera para el próximo año, nuestra seguridad alimentaria. Hay comunidades completas que perdieron todas sus cosechas. Tenemos que comenzar todos a gestionar proyectos de miniriegos o proyectos pecuarios, de cerdos o aves de corral.

   El tercer eje tiene que ver con atender a la gente que perdió sus hogares, ¿qué vamos ofrecerles a estas personas que no tienen donde vivir?, que están recomendados en casas de amigos o familiares, o alquilando casas.

    Tenemos que dar respuesta a esto, y rápido, porque el problema es que esto también es una presión sobre el bosque, la gente está buscando con qué construir sus casas y tenemos que idear proyectos amigables con el medio ambiente, no haberlo hecho antes contribuyó a tanta desgracia ahora.

   El siguiente es el tema de la infraestructura para agua, carreteras, puentes y escuelas. Y aquí hay que ser cuidadosos para no seguir alimentando la visión de mucha gente sobre que la obra gris es desarrollo, aunque no tengamos agua potable o drenajes, hay que manejarlo con cuidado.

   Y el último y el más importante si queremos pensar en un proyecto de desarrollo de largo plazo es el tema del desarrollo agrario, si queremos reducir las posibilidades de que lo que pasó vuelva a pasar, este tema es central, para que la gente logre mejores condiciones para sembrar, para vivir.

¿Cuál de estos cinco ejes es el más importante de atender en este momento?

Lo que más nos urge son definitivamente las reparaciones de nuestros proyectos de agua.
   Cuando uno llega a Ixchiguán parece que nada hubiera ocurrido. Nuestro dolor está escondido en la parte sur, donde fueron azotadas 18 comunidades, y dos más en la parte oriente del municipio, ambas pobladas por personas extremadamente pobres.

¿Cuáles fueron las vulnerabilidades que ocasionaron tanto daño con las lluvias?

   Pues el tema de fondo es la extrema pobreza en la que viven muchas comunidades de nuestro municipio. Esa ha sido una condición generadora de otras vulnerabilidades como la deforestación, construcciones frágiles de adobe que fueron las más afectadas, asentadas en terrenos inclinados y arenosos donde también se siembra, pero no son aptos para eso, su vocación es principalmente forestal. Aún así la frontera agrícola ha ido avanzando.

En medio del problema por la lluvias persiste el conflicto con Tajumulco por algunas comunidades...

    Sí, lamentablemente. Parece que la gente de Tajumulco no tiene voluntad de que eso se resuelva. Varios comunitarios de Ixchiguán auxiliaron a una comunidad de Tajumulco que sufrió un deslave en el que murieron 20 personas. Les ayudaron y los albergamos en Ixchiguán. En esos días, el 17 de octubre, varios pobladores de la aldea Boxoncán, de Tajumulco invadieron armados las comunidades 11 de Mayo y Nuevo Porvenir, de Ixchiguán.

   En esta última intervención quemaron y saquearon una casa, destruyeron las siembras de la gente y cortaron sus árboles.

¿Cuál ha sido la posición de las autoridades locales en ante este problema?

   Este conflicto tiene ya 72 años, nosotros quisimos darle otro rumbo, quisimos dialogar y convencer a los líderes de Tajumulco, porque incluso han ocurrido ya enfrentamientos armados.

    Hemos tenido reuniones con representantes del gobierno departamental y nacional, pero parece que no hay voluntad de parte de Tajumulco. Pedimos apoyo del gobierno central y tuvimos una reunión en la aldea Buenos Aires. Llegaron el Ministro de Gobernación, el ministro de la Defensa, el Secretario de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia y el Gobernador.

   Ahí se comprometieron con nosotros en cuatro puntos: 1. Garantizar la seguridad de nuestros pobladores con presencia del Ejército; 2. Colocar un destacamento militar; 3. Evitar las incursiones y 4. Darle continuidad a los trámites para definir de una vez por todas los límites. Quisiéramos que el Congreso de la República emita una ley que sustente nuestros límites, la gente está esperando una respuesta.

   De esto ya hace 15 días y lo único que se ha cumplido es la presencia del Ejército, y pobladores de Tajumulco ya han amenazado con que cuando se vaya el Ejército ellos van a entrar.

¿Cuál es la posición del presidente en todo esto?

   En dos ocasiones he hablado personalmente con él y le he dicho que este asunto es una bomba de tiempo, que hay que atender ya. Parece que de su parte hay buena voluntad, pero está siendo muy tardado. Ahora gente de Tajumulco está invadiendo y amenazando con cortar el agua a nuestras comunidades.

   Nuestra intención siempre ha sido buscar una salida fácil, lo más pronto posible. Por eso es que hemos evitado la confrontación, pero ellos siguen invadiendo. Mi intención siempre ha sido evitar muertes, pero hay gente en Ixchiguán que ya quiere armarse, dicen «vamos a actuar igual que la gente de algunas comunidades de Tajumlco». Yo los he contenido, les he dicho «yo no voy a responder por los muertos», pero entiendo que nuestra gente hasta cierto punto tiene razón. Hasta la Policía Nacional Civil le tiene miedo a esa gente de Tajumulco.

   Para más información sobre Ixchiguán, consulte su página de Internet www.inforpress-ca.com/ixchiguan
   Si desea apoyar llame a los teléfonos 7758-3706 y 78, o escríba a:xchiguan@inforpressca.com

Por Eddie Fernández

 
 

01 de Noviembre de 2005